Luke Rowe, todo o nada medio año después de su lesión

    Rowe FOTON

David García / @DavidGL97

Luke Rowe (Cardiff, 1990) vuelve a la competición esta semana en el Tour de Abu Dhabi, un momento en el que lo arriesga todo. El galés sufrió el 7 de agosto de 2017, tras ayudar a Froome a conquistar su cuarto Tour de Francia, un accidente mientras practicaba rafting. Era una de las actividades previstas para celebrar la despedida de soltero de su hermano Matthew, también ciclista. Ese día, Luke saltó al río, que resultó tener menos agua de la esperada, lo que propició que el ciclista del Sky se fracturase la pierna.

Aquella no fue una lesión normal: la tibia y el peroné de Rowe habían sufrido hasta 20 roturas. En resumidas cuentas, se había partido la pierna en varios pedazos. Tras la operación, y después de superar la posibilidad de que no pudiera volver a montar en bici, el de Cardiff volvió a entrenar, hasta lograr recuperarse al cien por cien para competir. Es conveniente recalcar que Sky es un equipo que protege a sus corredores enfermos y lesionados, dándoles los mejores servicios e incluso extendiéndoles el contrato aun sin saber si podrán competir con normalidad (véase este caso o el de Beñat Intxausti).

FOTO: Luke Rowe, durante su recuperación © Team Sky

Sin embargo, un final feliz no implica siempre un camino sencillo. Tras una lesión de estas características, existen secuelas. Siempre las hay. Durante la intervención, le colocaron una varilla de 800 gramos para reforzarle la tibia, un elemento que decidieron no retirarle por precaución, pero que puede suponerle un problema si una nueva caída le daña la pierna.

“Si me caigo y la varilla se rompe, pero el hueso no, podría no volver a andar”

Luke Rowe, ciclista de Sky

“Hemos tenido varias discusiones con los doctores sobre si retirar la varilla o no. Finalmente, hemos pensado que lo mejor es dejarla para reforzar la tibia. Aunque, si sufro un percance considerable, puede ser fatal. Ésta se doblaría, pero el hueso no. Se haría mil pedazos y nunca más volvería a montar en bici. Es más, probablemente, no volvería a andar ni poder disfrutar de un uso normal de mi pierna”, comentaba el galés hace unos meses.

FOTO: Rowe celebra su victoria en el Herald Sun Tour del año pasado.

A pesar de los riesgos que supone, Rowe ha decidido que sí (aunque lo tenía claro desde el día que se lesionó), que él vuelve. Así lo va a hacer este miércoles en Abu Dhabi. Será muy complicado, por no decir utópico, que el ciclista que ha liderado varias veces a la jerarquizada escuadra británica en las clásicas de los adoquines pueda hacerlo este año. No obstante, ya saben, lo más importante es tener salud y, para Rowe y muchos otros “locos de las bicis”, montar en una de ellas es fundamental para estar y sentirse sano. Están hechos de otra pasta.

A nosotros, los aficionados, sólo nos queda rezar, tocar madera o encender unas velas verdes. Es decir, aplicar el ritual que cada uno quiera para que un ciclista tan prolífico como él (Rowe es de la bendita generación del 90) pueda acabar su carrera (y su vida) con esa varilla intacta en su pierna. Suerte, Luke.

Por |2018-02-19T22:28:37+00:0019/02/18 20:28|Etiquetas: , , |

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