Gran Premio Cifesa, una ‘maratón’ ciclista entre Madrid y Valencia

    Mundo Deportivo Cifesa

    Portada del Mundo Deportivo anunciando la IV edición del GP Cifesa © Mundo Deportivo

 ¡Escucha el podcast para saber más del Gran Premio Cifesa (1941-44)!

Manuel Bernáldez / @linthucillo

Actualmente, estamos acostumbrados a carreras ciclistas que, salvo las grandes clásicas, no superan los 250 kilómetros de recorrido. No obstante, hubo un tiempo en que el ciclismo se vivía de otra manera, con pruebas cuya distancia se aleja mucho de lo que hoy percibimos como una jornada ‘maratoniana’.

Gran Premio Cifesa, de Madrid a Valencia

En España, fueron varias las competiciones que, en los años 30 y 40 del pasado siglo, acumulaban un kilometraje que hoy catalogaríamos de ‘inhumano’. La escasa fiabilidad de las bicicletas de aquella época, unida a una asistencia técnica que corría a cargo de los propios ciclistas, convertían a estas carreras en un lugar parecido al mismísimo infierno. Por supuesto, las calzadas presentaban un aspecto que dista mucho de lo que conocemos hoy en día, con tramos irregulares, rugosos y repletos de ‘trampas’, en ocasiones, imperceptibles.

En esta ocasión, nos centramos en una cita que tuvo lugar en España y cuya ‘esperanza de vida’ fue, únicamente, de cuatro ediciones (sólo dos documentadas, la de 1943 y 1944): el Gran Premio Cifesa. Esta casi desconocida competición unía Madrid con Valencia a través de un recorrido que comprendía cerca de 350 km.

Foto: Tabla de premios © Mundo Deportivo

El itinerario a seguir estaba dibujado sobre la antigua N-III (carretera radial a Valencia). La cita constaba de una única etapa y su repercusión mediática era tal que llegó a figurar en el noticiario de la época, el popular NO-DO. En él, se narraban las peripecias de los corredores y se ensalzaba al vencedor. Precisamente, en 1943, el gallego Delio Rodríguez se alzaría con el triunfo por tercera vez consecutiva, justo un año antes de que Vicente Miró lograse la victoria en la última edición del Gran Premio Cifesa.

Una prueba repleta de curiosas anécdotas

La carrera, además, cuenta con diferentes anécdotas a destacar. Una de ellas es la del madrileño Expósito, quien, en 1943, se vio obligado a pedalear durante más de cien kilómetros sin poder agarrarse nada más que a la pipa de la dirección de su bicicleta debido a la rotura del manillar. Tal esfuerzo le pasó factura y se vio obligado a abandonar en el kilómetro 265 de la prueba al borde del colapso físico.

En esta misma edición, el navarro Hortensio Vidaurreta completó el último centenar de kilómetros con una rueda pinchada tras haber agotado los tubulares de repuesto que tenía para la prueba. Y es que, hasta Motilla del Palancar la calzada era bastante buena, aunque todo cambiaba en las inmediaciones de la capital del Turia. A partir de ese momento, la carretera se convertía en una sucesión de pedregales y tramos adoquinados. Así eran los caminos de la posguerra española, así eran las penurias que debían pasar aquellos que querían formar parte de la élite de este deporte.

Vídeo: Gran Premio Ciclista Cifesa 1943 – Filmoteca RTVE.es

Por | 2017-04-24T19:15:37+00:00 24/04/17 19:13|Etiquetas: , , , , , |

Deja tu comentario

avatar
350
  Subscribe  
Notificación de