ESPECIAL: La historia dorada del Tour (II)

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Daniel Galera / Manuel Bernáldez

Y Perico nos enganchó a la tele

En el año 1983 un joven español, Pedro Delgado llegaba al Tour de Francia. Dos temporadas después, en 1985, conseguiría su primera victoria de etapa en la ronda gala. En 1986, repitió triunfo parcial y, en la campaña posterior, sólo Roche impidió su primer entorchado en París. Finalmente, Delgado sólo tuvo que esperar un año más para hacerse con su ansiado maillot amarillo, el tercer español en vestir tal prenda en la capital francesa. En 1989, lo tenía todo en su mano para llevarse su segundo Tour, pero un grave error, al despistarse en la etapa prólogo de Luxemburgo, le impidió el triunfo.

Foto: Pedro Delgado, luciendo el maillot amarillo de campeón

Indurain, pentacampeón (1991-1995)

La primera parte de la década de los 90, de 1991 a 1995, está marcada por un nombre: Miguel Indurain. El navarro, siempre con los colores de Banesto (actual Movistar Team), logró la hazaña de ser el primer corredor que conseguía vencer en la Grande Boucle cinco veces consecutivas.

Foto: Miguel Indurain, indicando con la palma de su mano el número de Tours conquistados

La ‘transición’ (1996-98)

El Tour de 1996 parecía que iba a ser pan comido para Miguelón, pero Bjarne Riis dejó claro que el ciclismo estaba cambiando. Una temporada más tarde, sería su gregario en el Telekom, el jovencísimo alemán de 23 años Jan Ullrich, quien se llevaría el gato al agua. Parecía que comenzaba una nueva dictadura a cargo del teutón, pero Pantani se lo impediría en 1998, año en que el Tour será recordado por el escándalo del ‘caso Festina’.

Foto: Pantani entra en París con el maillot de líder en el Tour de 1998 © AFP

La era Armstrong (1999-2005)

El tejano, con siete Tours consecutivos y dominando la carrera a su gusto, pasó a la historia como el más laureado de la ronda francesa. Sin embargo, unos años después, la UCI arrebató a Armstrong todos sus triunfos atendiendo a la petición de la USADA, la Agencia Antidopaje Estadounidense.

Se da la circunstancia de que, en el palmarés de la carrera, aparece desierta la casilla de vencedor en las siete ediciones ganadas por el norteamericano (entre 1999 y 2005). Hecho absolutamente insólito en la ya centenaria historia de la vuelta gala. La sanción por dopaje de Armstrong ‘borró’ siete Tours en los que el segundo puesto fue ocupado por Ullrich, en tres ocasiones, Zülle, Beloki, Klöden y Basso.

Foto: Lance Armstrong, celebrando el último de sus siete Tours en 2005

España, protagonista (2006-2011)

Tras el lamentable ‘caso Armstrong’, el ciclismo español tomó aire y resurgió con fuerza. Óscar Pereiro, Alberto Contador y Carlos Sastre se llevaron las ediciones de 2006; 2007 y 2009; y 2008, respectivamente. Sin embargo, dichos entorchados no estuvieron exentos de polémica, sobre todo en el caso de Pereiro.

El gallego fue proclamado vencedor 15 meses más tarde en un acto celebrado en Madrid, en la sede del Consejo Superior de Deportes, en una mañana de octubre. El corredor de Caisse d’Épargne se subió al segundo cajón del podio de París, por detrás de Floyd Landis, pero, al poco tiempo, se dio a conocer el positivo por testosterona sintética del estadounidense en la etapa en la que dinamitó aquel Tour, en Morzine. Un largo proceso en los tribunales dejó clara la culpabilidad de Landis, y la organización de la prueba reconoció a Pereiro como legítimo ganador.

2007 fue el año de Alberto Contador, que se convirtió en el sexto español en adjudicarse la ronda gala, tras Martín Bahamontes (1959), Luis Ocaña (1973), Pedro Delgado (1988), Indurain (de 1991 a 1995) y Pereiro (2006).

Unos días antes de terminar la competición, el danés Michael Rasmussen, líder de la carrera, abandonó la Grande Boucle a petición de su equipo (Rabobank) por no haber respetado el código interno de la escuadra holandesa. Tras comprobarse que el ciclista había mentido sobre su paradero durante los entrenamientos previos al Tour, Contador, segundo en la general, se enfundó el maillot amarillo para cristalizar su triunfo en París.

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Sin embargo, ASO, empresa organizadora de la vuelta francesa, no permitió defender su título al madrileño en 2008, ya que ésta prohibió la asistencia del equipo Astana a la competición. Parecía que aquel año no habría victoria española, pero Carlos Sastre se encargó de romper la estadística merced a a exhibiciones como la de Alpe d’Huez. El abulense se convertía, así, en el séptimo español en levantar el trofeo de campeón.

Pero Contador volvió con más fuerza en 2009 para convertirse en el mejor ciclista del momento. Con Armstrong regresado de su retiro y compartiendo equipo, Alberto Contador sufrió todo tipo de presiones por parte del estadounidense y del director del Astana, Johan Bruyneel. Afortunadamente, el pinteño impuso su estilo y consiguió su segundo campeonato.

En 2010, ya sin el tejano, Contador se imponía por tercera vez en París por delante de Andy Schleck. Un mes después, se filtró el positivo del español por clembuterol, un hecho que dio paso a un largo proceso legal que desembocó en una sanción de dos años por parte del TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo). De este modo, el título fue a parar a Andy Schleck. Un año más tarde, Cadel Evans sumaría su primera victoria en tierras galas.

Foto: Contador celebra su segundo Tour de Francia

La hegemonía de Sky (2012-2016)

La edición de 2012 será recordada por la lucha, mano a mano, entre dos compañeros de equipo: Bradley Wiggins y Chris Froome, del Sky. La victoria fue para el primero de ellos, que terminó con una ventaja de tres minutos y 21 segundos. No obstante, el monopolio de la escuadra británica no había hecho más que comenzar. Froome obtuvo su recompensa una campaña después y se subió a lo más alto de un podio que completaron el colombiano de Movistar, Nairo Quintana, y el catalán Joaquim Rodríguez.

En 2014, el corredor nacido en Kenia partía como principal favorito junto con Contador, pero las caídas y las lesiones de ambos y sus posteriores abandonos abrieron paso a un vencedor inesperado: el italiano Vincenzo Nibali. El Tiburón ha sido el único ciclista capaz de arrebatarle un Tour al equipo de las Islas en las últimas cinco temporadas.

Foto: Wiggins, entrando en meta justo por delante de su compañero Froome

Hace dos años, Froome volvió a recordar al mundo por qué era el más fuerte. Sólo hace falta recordar la escabechina que generó en la Pierre-Saint-Martin, fulminando a todos sus rivales en la primera gran ascensión de aquella edición y sacando la calculadora para administrar la ventaja durante dos semanas. Quintana lo intentó demasiado tarde y fue segundo, con otro Movistar, el murciano Alejandro Valverde, cerrando el podio.

La última cita con el Tour sirvió para ver, por tercera vez, al británico con el maillot de líder en la capital parisina, una victoria que confirmaba su dominio. En la llegada a los Campos Elíseos, le acompañaron la gran esperanza del ciclismo francés, Romain Bardet, y el colombiano de Movistar.

Foto: Chris Froome protagonizó uno de los momentos más curiosos del pasado Tour en el Mont Ventoux

Continuará…

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